lunes, 7 de septiembre de 2026

ENCUENTRO DE INICIO DE CURSO 2026-27 DEL DIACONADO PERMANENTE

 

Jornada de convivencia de las familias del diaconado permanente para comenzar el curso.

     El pasado sábado 5 de septiembre, los diáconos permanentes y los aspirantes al diaconado junto con sus esposas e hijos acompañados por los sacerdotes encargados de la dirección y formación del proceso diaconal así como por algunos de sus párrocos, disfrutaron de una jornada de convivencia en la Casa de la Iglesia de Jaén donde pudieron compartir las experiencias del periodo estival y poner en común cuantas sugerencias y proyectos se consideraran oportunos para el próximo curso 2026 -27.

   El encuentro comenzó en la capilla mayor con una oración presidida por nuestro responsable de formación D. José Antonio Maroto y dirigida por coordinador de los diáconos permanentes de la Diócesis D. Francisco José Cano de Haro.


     Sobre el medio día comenzó la segunda parte del encuentro dando la bienvenida especialmente a los siete candidatos aspirantes al diaconado (*) que se incorporan este curso al proceso de formación y discernimiento, a sus esposas e hijos asistentes.


     A continuación, tras las presentaciones oportunas, realizó su intervención la ponente invitada este año, Dña. Mercedes Rivera Cuello, pediatra en el Hospital Materno Infantil de Málaga y esposa del diácono permanente de esa Diócesis, D. Pedro Javier Marín Galiano, que hizo una exposición profundamente existencial sobre el itinerario personal, espiritual, familiar y eclesial, que sucede en la esposa de un diácono durante el acompañamiento del proceso vocacional de su esposo, basada en su propia experiencia como esposa de un diácono permanente, madre de tres hijos y laica comprometida en la Iglesia con distintas misiones evangelizadoras. Su disertación hizo reflexionar y recapacitar sobre las sensaciones y sentimientos encontrados que ocurrieron en su vida cuando de forma sobrevenida entró el diaconado en su casa. Sobre las responsabilidades que había de asumir al aceptar dicho acompañamiento y cual debía ser el lugar, la función y la labor de la esposa del diácono en el mundo y la Iglesia actuales.


       

            El testimonio de fe de “Merce”, fue tan elocuente para los asistentes, que consiguió poner en el centro la voluntad de Dios para salvar todas las dudas y objeciones. “Yo fui para acompañarlo a él… y descubrí un lugar que también me estaba esperando a mí”, ese lugar no es el de una esposa colaborando en la tarea del marido diácono, sino el de dos esposos que descubren que su propia experiencia matrimonial puede ponerse al servicio de los demás como signo de comunión familiar donde el diaconado ha venido para hacer crecer la vocación compartida en el matrimonio por la acción del Espíritu Santo.                 


     Tras un espacio para la reflexión celebramos la eucaristía en familia presidida por nuestro Obispo D. Sebastián Chico Martínez. Tras el Evangelio proclamado por el diácono permanente D. Pedro Javier Marín, esposo de la ponente, nuestro prelado hizo especial hincapié en su homilía en la importancia de saber atender a la vocación a la que hemos sido llamados, y cómo el diaconado ha llegado y crecido dentro de una familia, donde el matrimonio ya estaba con anterioridad, y debe servir para el fortalecimiento de la vida familiar. Se trata de dos vocaciones, una dentro de otra que se ayudan y retroalimentan en el amor para servir mejor al Evangelio.




   La jornada acabó con la comida en el comedor de la Casa de la Iglesia en un entorno de convivencia y conversación distendida. Dando gracias a Dios por tan grata oportunidad concedida por su amorosa providencia quedamos emplazados para la siguiente sesión de formación.


 (*) Aspirantes al diaconado permanente que se incorporan al “propedéutico” el   presente curso 2026-27

CANDIDATO                                              ESPOSA                                            PROCEDENCIA

José Antonio Muñoz Lara                              Mélani Lourdes Carmona García       Pozo Alcón

Evaristo Antonio Ballesteros Tribaldo           Victoria de la Peña Rojas                   Linares

José Ramón Lerma Moreno                          Irene María Ortega Molina               Villargordo

Nicolás Jaime López Medina                         Ana Belén Rus Blázquez                     Úbeda

Antonio Castilla Cárdenas                             Lidia Rull Martos                                Linares

Fernando Sanz del Pozo                                 María Teresa Carrascosa López         Jaén

Miguel Ángel Jiménez Villar                          Inmaculada Hervás Cobo                   Martos

jueves, 25 de junio de 2026

CONVIVENCIA DE FIN DE CURSO DE LA FAMILIA DIACONAL EN CUADROS

 

 El pasado sábado día veinte de junio de 2026 los diáconos permanentes y aspirantes, junto a sus familias y formadores cerraron el presente curso con un encuentro en el Santuario de Nuestra Señora de Cuadros.

     La jornada comenzó con una visita al Santuario de la mano de la Hermana Mayor que hizo de cicerone. A continuación, pudimos rezar ante la imagen de la patrona de Bedmar y Señora de Sierra Mágina en su camarín tras lo que nos dispusimos a celebrar la eucaristía en familia.




Tras la eucaristía, nos dispusimos a compartir el almuerzo en la lonja del Santuario. Tanto durante la comida como en la sobremesa se pudo compartir la alegría de un curso que ha estado cargado de bendiciones y hermosas experiencias para la familia diaconal de nuestra Diócesis.






      Al declinar de la tarde, dimos gracias a Dios y a su Santísima Madre bajo la advocación de Ntra. Sra. de Cuadros y cada familia regresó a su lugar de origen con el ánimo dispuesto al merecido descanso veraniego y así poder volver el próximo curso con el ánimo y las energías renovados. 







miércoles, 11 de febrero de 2026

EJERCICIOS ESPIRITUALES PARA LA FAMILIA DIACONAL

 Entre los días 6 y 8 de febrero, los diáconos permanentes que caminan unidos en la formación y la comunión en la Diócesis de Jaén, junto con sus esposas, han vivido unos intensos y fructíferos ejercicios espirituales en la Casa Diocesana de Espiritualidad de la Yedra. 

     Unos días marcados por el recogimiento, la oración y la fraternidad, en los que el Señor ha sido el centro de la meditación y la reflexión. El diálogo sereno y sincero junto con la adoración del Santísimo han sido las pautas fundamentales del desarrollo de estas más que edificantes jornadas.


    Estos ejercicios han estado dirigidos por el sacerdote diocesano, D. Melitón Bruque García, quien ha conseguido fomentar un espacio de fraternidad evangélica que ha alimentado de manera excepcional la renovación espiritual de todos los asistentes. Su sencillez y cercanía pastoral han conseguido una atmosfera donde el encuentro con el Señor ha sorprendido a todos los presentes. El Espíritu Santo ha sido el verdadero protagonista que ha encendido los corazones y ensanchado el alma de toda la familia diaconal congregada en los ejercicios de este año. Todo ello ha conseguido que se haya reavivado el sentido de la vocación diaconal y fortalecido el valor de entrega al servicio de la Iglesia y de los hermanos.


    Los propios diáconos han sido los encargados de exponer al Señor en la adoración, permitiendo, así, que cada uno de los asistentes pudiera experimentar el gozo de su presencia viva y real. 

     Han sido jornadas de renovación interior, de escucha atenta a la voz de Dios y de fortalecimiento de los lazos fraternales entre los diáconos, aspirantes y esposas. El regreso a las comunidades respectivas se ha producido con el corazón lleno de amor por el Señor y con un renovado impulso para seguir sirviendo con humildad y alegría.



      Damos gracias a Dios por este tiempo de gracia y también a todos los que han hecho posible este encuentro, en especial a nuestro hermano sacerdote Melitón, por su entrega y guía espiritual. Que el Señor siga bendiciendo nuestra misión y nos conceda la fortaleza para vivir cada día con mayor fidelidad nuestro ministerio diaconal.




sábado, 27 de diciembre de 2025

JUBILEO DIOCESANO DEL DIACONADO PERMANENTE

 En el día de San Esteban, los diáconos permanentes ganan el jubileo

    Este 26 de diciembre, festividad de San Esteban, los diáconos permanentes y los aspirantes al diaconado de la Diócesis han lucrado las gracias jubilares, a la vez que han celebrado a este protomártir y diácono.


    La Iglesia del Sagrario acogió la celebración, presidida por el Obispo y con la presencia de los diáconos permanentes ordenados, los aspirantes y sus familias. La celebración ha estado concelebrada por el responsable para el diaconado permanente, D. José Antonio Maroto, así como por los otros sacerdotes que están al frente del equipo formativo de estos ministerios instituidos, D. Juan García Carrillo y D. Jesús Millán Cubero, que es además Vicario territorial de Jaén y Mágina. Otros sacerdotes, entre ellos, el delegado para el Clero, D. Raúl Contreras y los párrocos de los diáconos y aspirantes han querido, también acompañar en la celebración jubilosa.


     El Obispo de Jaén, Monseñor Chico Martínez, comenzaba sus palabras centrando la homilía en el gozo del Jubileo y la admisión a órdenes de uno de los aspirantes. “Dentro de este contexto jubilar, celebramos con gozo el Jubileo de los Diáconos Permanentes de nuestra diócesis, en el que tendremos también la Admisión al Diaconado de Miguel Ángel Pérez Palomino, de la parroquia La Merced de Jaén”.

    Para, a continuación, animar a reavivar la alegría del servicio del altar y de los pobres: “Esta jornada os reúne —diáconos, esposas, hijos, aspirantes, formadores, párrocos y comunidades— para renovar la alegría del servicio y agradecer a Dios los dones del ministerio recibido. La palabra “jubileo” evoca la misericordia y la renovación, un volver a las fuentes, un recomenzar desde el amor primero”.


    Recordando el origen del diaconado, que nace en la misma Iglesia primitiva, Don Sebastián ha afirmado, “el diaconado permanente es un ministerio que recuerda a toda la Iglesia que la esperanza cristiana tiene manos, tiene gestos concretos, tiene nombre de servicio. El ministerio diaconal nació en la Iglesia primitiva precisamente como respuesta a una necesidad concreta del pueblo de Dios: servir con generosidad, cuidar a los más vulnerables, y hacerlo en nombre y con el corazón de Cristo. Vosotros, queridos diáconos, hacéis visible esa dimensión servicial de la Iglesia, recordándonos que toda autoridad eclesial es ante todo ministerio de amor”.

    En su homilía, de igual modo, el Prelado ha querido recordar a San Esteban, que los reunía: “San Esteban, protomártir, uno de los siete primeros diáconos de la Iglesia. Esteban unió inseparablemente el servicio y el testimonio: sirvió a los necesitados y proclamó con valentía la fe hasta entregar su vida. Es significativo que el primer mártir no fuera un apóstol, sino un diácono. Es la manera en que Dios nos enseña que el servicio que se entrega por amor es camino de santidad”.

    Don Sebastián no ha querido pasar la oportunidad de agradecer a las familias de los diáconos a ese acompañamiento real y tangible en su ministerio.

    Antes de concluir su predicación se ha dirigido al aspirante al diaconando permanente, Miguel Ángel para decirle, “hoy la Iglesia te admite al camino del diaconado permanente. No es aún la ordenación, pero sí es un momento serio y luminoso: la Iglesia te mira, discierne contigo, y te dice: ‘Sigue adelante; el Señor puede estar llamándote por este camino’.” A lo que el Obispo añadió, esto, “Significa dejarte configurar con Cristo siervo: aprender su estilo, su mansedumbre fuerte, su cercanía. Significa crecer en una espiritualidad muy real: Eucaristía, Palabra, caridad, y una obediencia que no es servilismo, sino amor a la comunión.  Significa aceptar que habrá días de consolación y días de cansancio, y que la fidelidad se decide muchas veces en lo pequeño: en la perseverancia, en el tiempo regalado, en la escucha, en la discreción. Pero el Señor vuelve a decirte: “El Espíritu hablará en ti”. Y no lo olvides: a veces, como pasó tras la muerte de Esteban, lo que parece derrota se convierte en misión: la Iglesia, empujada por la dificultad, sale y anuncia con más fuerza.



  Rito de la admisión

    Al finalizar la homilía, el candidato fue presentado y ante el Obispo. Así, Don Sebastián ha confirmado, ante toda la asamblea, sus informes favorables. Posteriormente, lo ha interrogado sobre su compromiso para continuar su camino vocacional hacia el diaconado permanente. Para concluir: “La Iglesia acepta con alegría tu propósito. Dios lleve a buen fin lo que él mismo ha comenzado en vosotros”.   Como en todas las celebraciones jubilares, el Santo Rostro fue llevado hasta el presbiterio del Sagrario, para con él dar la bendición. Y, en este tiempo de Navidad, el Obispo ofreció para la veneración al Niño Jesús, mientras los asistentes cantaban villancicos tradicionales.  (Fuente: Iglesia en Jaén)

    La jornada de convivencia terminó con el almuerzo compartido en la casa de la Iglesia.




                                        








ENCUENTRO NACIONAL DEL DIACONADO PERMANENTE

"El XL Encuentro Nacional del Diaconado Permanente, se ha celebrado este año en Santander del 5 al 8 de diciembre de 2025"

     El XL Encuentro Nacional del Diaconado Permanente, celebrado este año en Santander del 5 al 8 de diciembre de 2025, ha vuelto a reunir a un grupo significativo de diáconos junto a algunos de sus familiares, especialmente esposas e hijos, que también forman parte vital de este camino vocacional. Aunque numéricamente la participación no ha sido especialmente elevada, sí ha habido representación de prácticamente toda la geografía española, con presencia de diócesis grandes, medianas y pequeñas, lo que permitió ampliar la visión y compartir la rica diversidad con la que este ministerio se encarna en nuestras comunidades. Nuestra Diócesis de Jaén estuvo representada por nuestro hermano diácono Jesús Beltrán, su esposa Marisol y uno de sus hijos.

 A día de hoy, es uno de los pocos ámbitos vocacionales que muestra crecimiento sostenido y números esperanzadores. En un contexto eclesial necesitado de testimonio, servicio y presencia encarnada en el mundo familiar, laboral y cotidiano, que encuentros como este no tengan más difusión parece una oportunidad perdida. La sociedad, e incluso la propia Iglesia en muchos de sus ámbitos, sigue desconociendo qué es un diácono, cuál es su misión y por qué su presencia responde no solo a una tradición antigua, sino a un claro signo de los tiempos.



    Debe destacarse, con agradecimiento, la dedicada y cercana presencia del obispo de Cáceres, referencia constante durante las jornadas, así como la participación del obispo emérito de Urgell, responsable nacional, siempre atento y disponible para el diálogo cercano. 

    Uno de los momentos más valorados fue el testimonio ofrecido por un matrimonio procedente de Madrid, cuya experiencia vital y pastoral ayudó a situar nuevamente el foco en la dimensión matrimonial y familiar inseparable del diaconado. Igualmente memorable resultó la intervención del diácono Rafael Casas, de Santiago de Compostela, cuyas orientaciones litúrgicas fueron acogidas con entusiasmo por su claridad, profundidad y dimensión práctica. La mayoría coincidió en subrayar el acierto del enfoque formativo y la utilidad directa de varios contenidos para la vida ministerial cotidiana.


    La celebración de la ordenación diaconal en la catedral fue sin duda uno de los momentos más emotivos y simbólicos de todo el encuentro, especialmente al coincidir con la ordenación de un diácono agustino camino al presbiterado.

    Hubo también espacio para la convivencia cultural, con la visita a Santillana del Mar, un entorno hermoso y cargado de historia. 

    Un instante especialmente entrañable fue el rezo de vísperas con las hermanas clarisas, donde se vivió una hermosa comunión entre la vida contemplativa y el ministerio del servicio en medio de las realidades familiares y laborales. La sencillez del momento puso en evidencia algo esencial: la Iglesia es una, diversa y complementaria, y en esa diversidad el diaconado permanente tiene un lugar necesario.

    Las conferencias del reconocido teólogo Darío Vitali suscitaron reflexión y también debate. Algunas afirmaciones sorprendieron por su contundencia, como cuando expuso que el ministerio diaconal es, en ciertos aspectos, más importante para la Iglesia que el presbiteral. Dichas fuera de contexto podrían parecer exageradas, pero expuestas en su marco teológico iluminaron una realidad profunda: el diaconado recuerda constantemente a la Iglesia que su esencia es el servicio, la cercanía al pobre, la disponibilidad al hermano y la diaconía del Reino. Quizá esa provocación sea necesaria para seguir despertando conciencia eclesial y evitar que este ministerio quede reducido a tarea funcional o a suplencia en la liturgia.


    Este XL encuentro nacional ha sido un tiempo de gracia, renovación y fraternidad. Ojalá que en los próximos años aumente la participación, se refuercen los apoyos institucionales y se sigan creando espacios donde los diáconos de toda España puedan encontrarse, escucharse y aprender mutuamente cómo viven y ejercen el ministerio en cada realidad. Porque cada experiencia compartida enriquece, cada testimonio ilumina y cada encuentro fortalece la vocación que, silenciosamente pero con firmeza, sigue creciendo en el corazón de la Iglesia.

jueves, 25 de diciembre de 2025

MINISTERIOS DE LECTOR Y ACÓLITO

 EN LA SOLEMNIDAD DE CRISTO REY, 3 ASPIRANTES AL DIACONADO PERMANENTE  JUNTO CON 8 SEMINARISTAS RECIBEN LOS MINISTERIOS DEL ACOLITADO Y DEL LECTORADO.

    El domingo 23 de noviembre, festividad de Jesucristo Rey del Universo, con la que finaliza el Año Litúrgico, la Catedral acogió la celebración en la que se instituyeron como lectores y acólitos a 8 miembros del Seminario Diocesano y 3 aspirantes al diaconado permanente que se encuentran en periodo de formación. Monseñor Chico Martínez, Obispo de Jaén, exhortó durante el transcurso de la ceremonia en que fueron impartidos los ministerios a seguir configurándose con Cristo servidor aprendiendo la enseñanza clave de la Solemnidad que se celebraba: Que Cristo no es un Señor que reina dominando, sino entregando su vida. Su realeza no se sostiene en el poder, sino en el amor.

     Junto al Obispo, los párrocos, formadores del seminario y del diaconado permanente junto a compañeros y familiares arroparon a cuantos recibieron los ministerios en una eucaristía que contó con las voces del coro de la Cofradía de la Santa Cena, con sede en la parroquia de San Juan Pablo II.

     Por parte de los aspirantes al diaconado permanente fue instituido acólito Joaquín Messía, y a Jerónimo Francisco Gómez y Jacinto Quesada se les confirió el lectorado.










lunes, 17 de noviembre de 2025

VISITA AL CONVENTO DE LAS CARMELITAS DESCALZAS

 

Los diáconos permanentes celebran un encuentro de oración y tertulia con la comunidad de Carmelitas Descalzas de Jaén


    El pasado 15 de noviembre, los diáconos permanentes de la Diócesis de Jaén realizaron una visita fraterna al Convento de las Carmelitas Descalzas de la capital. Un encuentro marcado por la oración, la comunión eclesial y el diálogo sereno sobre la vocación y la realidad actual de nuestra sociedad.

     La jornada comenzó con un momento de profunda espiritualidad al realizar la exposición del Señor, un tiempo de oración y adoración. En un ambiente de silencio contemplativo, los diáconos elevaron su plegaria por la Iglesia diocesana, por las vocaciones y por todos aquellos que buscan consuelo y esperanza en su fe.

     Tras la oración, los diáconos tuvieron la oportunidad de compartir un rato de fraternidad con las religiosas. En un diálogo cercano y sincero, se abordaron diversos aspectos de la vocación al diaconado permanente y de la vida contemplativa, así como una reflexión conjunta sobre cómo percibimos hoy los desafíos y luces de la sociedad actual desde la mirada del Evangelio.

    Este encuentro supuso un momento de enriquecimiento mutuo y de renovación espiritual, fortaleciendo los lazos entre los diáconos permanentes y las comunidades contemplativas que sostienen, con su oración constante, la vida de nuestra Iglesia diocesana.

Fran Cano
Diácono Permanente